Nºvisitas

miércoles, 20 de marzo de 2013

Si pudiera odiarla
no habría escondites en cada una
las vocales tónicas
que pronuncia cuando no me quiere.
No habría precipicios
ni alondras volteando mar adentro
ni gigantes que me pisaran los tobillos
ni yo sin ella
ni ella en la ciudad perdida de su nombre
ni la vida que se retuerce en cada mechón de su pelo
cuando sube con mediocridad los escalones
ni síndromes ni Stendhals.
Si pudiera odiarla
no habría lirios ni lavandas
ni la primavera empezaría
un día cualquiera
cuando ella bostezara.
No habría
sus labios
Helsinki,
sus huesos,
Cartágo
ni azul
ni yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario