Nºvisitas

martes, 9 de abril de 2013

Se baja del coche y se dispone a colocarse frente al mar apoyada en la barandilla. Mira el horizonte y pasea suavemente los dedos contra el metal frió.Se evade,nunca había visto a alguien admirar tanto la belleza de un infinito. Se gira,me observa y vuelve a centrar sus ojos en la playa.
Tiene el pelo suelto pero se lo recoge con una mano tras la oreja.Muchas pecas invaden sus doradas mejillas ahora rosadas por el viento cálido del Levante.Lleva un pañuelo enganchado del bolso que se le vuela cada vez que el rafagas de aire se chocan contra sus hombros.
Una gafas marrones obstaculizan mi mirada dentro de la suya, pero está tan bonita ahí, sonriéndome desde el paseo marítimo que el cielo parece más azul de lo que siempre ha sido en un verano.
Es capaz de concentrar todos los océanos por los que nunca he navegado en sus ojos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario